Un mes sin Diva: Pepe Garza era muy amigo de Jenni Rivera

Escrito   ▪  10/01/2013

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Pepe Garza, director de la programación de la Que Buena 105.5/94.3 en Los Ángeles, nos platica de la amistad que tenía con Jenni Rivera...
 

 

Aquí su columna:

Ha pasado un mes desde aquella madrugada en la que el avión que transportaba a Jenni Rivera y parte de su equipo se vino abajo repentinamente, con las consecuencias que todos conocemos, e independientemente de la diversidad de opiniones en cuanto a su estilo de cantar y de vivir, todos coincidimos en algo: no lo podemos creer.

A pesar de haber escrito y cantado las instrucciones para su entierro, me consta que Jenni ni quería, ni creía que dicho evento llegaría pronto. Claro que la Diva no descartaba la posibilidad de morir en cualquier momento, la prueba está en que muy pocos meses atrás había comprado un seguro de vida y blindado su patrimonio, pero le preocupaba tanto su pequeño hijo y amaba tanto pasar tiempo con su nieta, que lo último que no quería era dejarlos desamparados.

Fueron más de cien horas las que estuvimos sentados uno junto al otro en el foro del show Tengo talento de Estrella Tv, y durante ese tiempo, en el cual platicamos de todo, jamás habló de un presentimiento mortal.

Aquella madrugada del 9 de diciembre se estrelló contra el suelo no sólo el cuerpo, sino el sueño de Jenni de convertirse en la Oprah latina, en la mujer que pudiera preparar el desayuno a sus hijos, tener su propio talk show en televisión y dar sólo dos conciertos al mes. En pocas palabras, seguir en contacto con la gente, pero dejar de viajar tanto.

En la búsqueda de permanecer más tiempo junto a su familia, se soñaba teniendo su propia temporada en Las Vegas y que viajaran hasta allá quienes quisieran oírla en vivo. No fue una, sino muchas veces las que me hablaba de su deseo de retirarse, aunque fuera temporalmente.

Nos reíamos mucho de su paradójica situación, mientras miles de mujeres soñaban con ser Jenni, ella soñaba con ser una mujer con una vida "normal".

"Yo no iba a ser cantante mr Garza, pero usted me tocó en el radio", dijo públicamente en varias ocasiones, y mi respuesta siempre fue: "yo toco a muchos, pero no todos pegan como tú".

Jenni Rivera y su casi "accidental estrellato" fue el ejemplo perfecto de lo caprichoso y real que suele ser el negocio del espectáculo. No importa cuánto dinero inviertas, no importa qué tan bien cantes ni qué tan agraciado seas físicamente, en la música del pueblo, el éxito no tiene fórmulas, en el mundo de los ídolos populares, sí existe la democracia. Frente a miles de Peña Nietos de la música, aquí todavía pudimos elegir quien nos representara y la elegida fue Jenni Rivera.

Si bien a la muerte de Jenni comienzan a darse gusto los embusteros, desalmados y muertos de hambre que tienen como forma de vida calumniar y publicar sus calumnias sin importar a quién hagan daño, también nos enfrentaremos a quienes pretenderán contarnos la "biografía autorizada", que esperamos no sea un cuento de hadas donde los buenos son muy buenos y los malos muy malos.

Conocí a unos más que otros a Arturo Rivera, a Jacob a Jorge y al Lic. Desde este espacio le doy mis condolencias a sus deudos.





/hpe

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